Para una terapia de pareja es imprescindible que acudan los dos a la consulta de forma voluntaria, aunque algunas sesiones podrán ser individuales para la recogida de información.
Si no acuden los dos, no será una terapia de pareja, sino un asesoramiento psicológico individual. Las primeras visitas podrán ser individuales o una sesión compartida (media hora cada miembro).
Posteriormente, cuando el trabajo comience a realizarse, las sesiones serán conjuntas para exponer los problemas y la capacidad de solucionarlos.
Esta terapia la hace la pareja, con su trabajo personal y en su vida cotidiana, sirviendo las sesiones para exponer aquellas dudas y problemas y proporcionar las herramientas necesarias y el apoyo psicológico y profesional por parte del terapeuta.
Se mandarán trabajos personales o en pareja para realizar en casa. Podrán ser ejercicios por escrito o ejercicios a realizar en pareja, tales como aprendizaje de habilidades comunicativas, resolución de problemas, realización de actividades agradables y/o actividades para mejorar la sexualidad y los afectos.